Bad Bunny hace historia en los Grammys al lucir el primer traje masculino de Schiaparelli
El cantante puertorriqueño Bad Bunny volvió a marcar un hito cultural durante la más reciente edición de los premios Grammy, al convertirse en el primer hombre en vestir un traje masculino de alta costura de la maison Schiaparelli en una alfombra roja de gran relevancia internacional.
El artista apareció con un smoking hecho a la medida bajo la dirección creativa de Daniel Roseberry, actual responsable creativo de la firma. El diseño respetó al frente los códigos clásicos del tuxedo —negro y blanco, camisa de piqué, moño tradicional y silueta precisa—, pero incorporó en la parte posterior un sistema de lazado tipo corset, elemento distintivo del lenguaje surrealista de la casa francesa.
De acuerdo con Schiaparelli, la pieza se inspiró en la icónica botella del perfume “Shocking”, uno de los símbolos históricos de la marca. La referencia se reflejó en el manejo del volumen, la estructura y la construcción artesanal del traje, concebido como una obra de alta costura más allá del impacto visual inmediato.
El smoking incluyó una chaqueta de terciopelo negro elaborada en atelier, solapa con bordado de cinta métrica —emblema recurrente de la maison—, botones artesanales con efecto de “vidrio roto” y camisa blanca de piqué de algodón con moño de satín negro. Cada detalle fue trabajado a mano, reforzando el carácter couture de la prenda.
Para completar el conjunto, Bad Bunny eligió un reloj Cartier Tortue “Collection Privée”, modelo 2498E en oro rosa, una pieza de archivo diseñada originalmente en 1912, reconocida por su caja tonneau y su estética refinada. La elección reforzó el diálogo entre tradición, conocimiento histórico y reinterpretación contemporánea.
La aparición del artista no solo elevó la conversación sobre menswear en las alfombras rojas, sino que abrió un nuevo capítulo para Schiaparelli en el terreno de la moda masculina. Más allá de un look, la presencia de Bad Bunny estableció un precedente que consolida a los artistas como agentes activos en la construcción del discurso cultural y de la historia visual de la moda.


