Washington, D.C. – La Comisión para la Igualdad de Oportunidades en el Empleo de Estados Unidos (EEOC, por sus siglas en inglés) presentó una demanda federal contra la marca deportiva Nike, Inc., en el marco de una investigación por supuesta discriminación racial sistemática contra empleados blancos.
La acción legal fue impulsada por la administración del presidente Donald Trump, quien ha enfatizado en reiteradas ocasiones la necesidad de aplicar de manera “imparcial” las leyes de derechos civiles. Según la EEOC, Nike habría implementado prácticas laborales discriminatorias en el contexto de sus programas de Diversidad, Equidad e Inclusión (DEI), particularmente a raíz de sus llamados “Objetivos 2025”, enfocados en incrementar la representación de minorías étnicas y raciales en altos cargos dentro de la empresa.
La demanda busca obligar a Nike a entregar documentos clave relacionados con sus políticas de contratación, ascensos, despidos y desarrollo profesional, los cuales, según la agencia federal, han sido retenidos pese a una citación previa. La EEOC argumenta que hay indicios de un patrón de trato desigual hacia trabajadores y solicitantes blancos desde al menos 2018.
“Cuando existan indicios contundentes, incluyendo admisiones corporativas en amplios materiales públicos, de que los programas de DEI de un empleador podrían violar las prohibiciones federales contra la discriminación racial, la EEOC tomará todas las medidas necesarias”, afirmó Andrea Lucas, presidenta del organismo.
La investigación fue iniciada en 2024, tras una denuncia promovida por la propia Lucas cuando aún era comisionada republicana. En el documento original se cuestionan los objetivos de Nike para 2025, que buscan alcanzar un 30% de representación de minorías raciales en puestos directivos y un 35% en su plantilla corporativa en EE.UU.
Lucas sostuvo que el Título VII de la Ley de Derechos Civiles no hace distinción de razas, por lo que todas las personas –independientemente de su origen étnico– deben ser protegidas frente a prácticas laborales ilegales.
Por su parte, Nike respondió en un comunicado que considera la acción legal como “una escalada sorprendente e inusual”, destacando que ha colaborado extensamente con la EEOC y entregado miles de páginas de documentos. “Hemos participado de forma extensa y de buena fe en la investigación”, subrayó un vocero de la empresa, al tiempo que confirmó que continúan proporcionando información adicional solicitada por la agencia.
Este caso se suma a una serie de acciones impulsadas por el gobierno de Trump contra empresas, universidades y otras instituciones que, según la administración, habrían implementado políticas que perjudican a personas blancas bajo el amparo de programas de inclusión.
Se espera que el tribunal federal determine en las próximas semanas si Nike deberá entregar la documentación requerida y, en su caso, si procede una acción legal mayor por parte de la EEOC.


