Una práctica originada en tradiciones de medicina china y el Ayurveda indio se volvió viral en redes sociales: tomar una taza de agua caliente en ayunas. Millones de usuarios comparten videos en TikTok promoviendo sus supuestos beneficios para la digestión, la circulación y el bienestar general. Sin embargo, aunque el hábito es antiguo, su efectividad sigue generando debate.
El medio británico Daily Mail y otros portales como Huffpost consultaron a diversos especialistas en salud para analizar si esta costumbre tiene fundamentos científicos o si se trata de una moda más.
¿Beneficios reales o percepción? Lo que dicen los expertos
Kristen Carli, nutricionista registrada, señaló que beber agua caliente puede ayudar ligeramente en la digestión e hidratación, pero advirtió que “los supuestos efectos para la inmunidad o la desintoxicación no están probados”.
Coincide Nicolle Cucco, especialista en nutrición, quien explicó que la temperatura cálida puede relajar el tracto digestivo y mejorar la circulación, aportando una sensación de bienestar. También destacó que esta práctica es común desde hace siglos en la medicina tradicional.

Por su parte, la doctora Snehal Smart aclaró que si bien el agua caliente es menos agresiva para el estómago, no hay pruebas científicas concluyentes que indiquen que ofrezca beneficios superiores al agua fría. “Lo importante es mantenerse hidratado”, añadió.
Helen Ruckledge, experta en nutrición citada por Huffpost, también enfatizó que “lo fundamental es tomar suficiente agua, sin importar la temperatura”.
Mitos comunes sin sustento científico
Los especialistas advierten sobre los mitos que se han viralizado, como que el agua caliente reduce peso, desintoxica el cuerpo o aplanará el abdomen. “No hay evidencia que respalde que acelere el metabolismo o que tenga un impacto directo sobre la pérdida de peso”, dijo Ruckledge.
Aunque puede aliviar molestias temporales como dolor de garganta o congestión nasal, los llamados “efectos milagrosos” son más bien percepciones vinculadas a una rutina saludable y a la hidratación, no a la temperatura del agua.
Recomendaciones y precauciones
Beber agua es esencial para funciones corporales como la digestión, regulación de temperatura y eliminación de desechos. Los expertos recomiendan ingerirla de manera constante durante el día, ya sea fría, tibia o caliente, según la preferencia personal.
Como alternativa saludable, se pueden consumir infusiones naturales como manzanilla, hibisco o jengibre, siempre que no sustituyan al agua simple. También se recomienda evitar temperaturas extremas: el agua caliente debe estar entre 55 y 70 °C para prevenir quemaduras.
Además, se sugiere hervirla previamente y no usar agua directamente del grifo caliente, por higiene.

¿Y en la noche?
Hannah Shore, especialista en sueño, explicó que tomar agua caliente antes de dormir puede contribuir al descanso, no por el líquido en sí, sino por la sensación de calma que acompaña al ritual.
Conclusión
El consumo de agua caliente en ayunas no representa un riesgo, pero tampoco es una solución milagrosa. La clave está en la hidratación constante, en la comodidad personal y en crear hábitos sostenibles para cuidar el bienestar día a día. Como resumen de los expertos: toma el agua como más te guste, pero tómala.


