Ciudad de México.— La fotógrafa y cineasta Mariana Yazbek asistió este fin de semana a la misa en honor al reconocido productor y director Pedro Torres, cuya reciente muerte ha conmocionado a la comunidad artística mexicana. Durante la ceremonia, Yazbek ofreció emotivas palabras para recordar la trayectoria y calidez humana del creativo, a quien describió como “un ser maravilloso” y “un director excepcional”.
“Pedro aquí adentro de mí, un ser tan maravilloso, con una energía tan hermosa”, expresó visiblemente conmovida ante medios de comunicación. “Hizo muchos videos increíbles con todo el mundo y vengo aquí a acompañar a la familia y a honrarlo a él”.
El fallecimiento de Pedro Torres, ocurrido el pasado 30 de enero de 2026, fue consecuencia de la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), enfermedad neurodegenerativa progresiva que afecta el sistema motor y carece de cura. Pese a los estragos físicos de la condición, Mariana destacó la presencia de su equipo de trabajo durante la misa como un símbolo de la pasión que Torres mantuvo hasta sus últimos días.

“Me da mucha alegría ver su cámara ahí como está… de verdad, un ser increíble. Lo vamos a extrañar mucho y lo vamos a recordar siempre”, afirmó.
Durante la ceremonia también se hizo mención de uno de los momentos más emblemáticos en la carrera de ambos: la grabación del videoclip “Cuando calienta el sol” con Luis Miguel, pieza audiovisual que marcó un antes y un después en la industria musical de habla hispana.
“Ah, divertidísimo. Divertidísimo, divertidísimo. Fue todo así, muy divertido. Era un director maravilloso”, recordó Yazbek con una sonrisa nostálgica.
Además, envió un mensaje de cariño y solidaridad a la actriz Yolanda Andrade, quien también ha hecho público su diagnóstico con ELA. “Ay, tan querida Yolanda, le mando muchos abrazos. Es una mujer queridísima, divina”.
Pedro Torres deja un legado imborrable en la televisión y la producción audiovisual mexicana, con trabajos que abarcan desde videoclips icónicos hasta producciones como Big Brother México. Su muerte representa no solo la pérdida de un gran director, sino la de un ser humano profundamente querido por su entorno.



