Ciudad de México.— Entre lágrimas, abrazos y recuerdos, se celebró este fin de semana la misa de cuerpo presente del reconocido productor Pedro Torres, fallecido el pasado 30 de enero a los 72 años, tras luchar contra la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), enfermedad que le fue diagnosticada meses atrás.
El último adiós se llevó a cabo en la iglesia de San Agustín, donde se congregaron seres queridos, amigos cercanos y figuras del espectáculo, quienes rindieron homenaje a quien fuera una pieza clave en la evolución de la televisión mexicana.
Pedro Torres fue responsable de grandes éxitos como Big Brother y Mujeres Asesinas, además de incursionar en la publicidad y la producción de videoclips, marcando un antes y un después en la industria audiovisual del país.

Durante la ceremonia, la actriz Lucía Méndez, con quien Torres sostuvo una relación en los años ochenta y tuvo un hijo en común, expresó conmovida:
“Yo siempre he dicho que él fue el amor de mi vida… Me marcó. Tan es así que tengo un hijo de él”.
Méndez añadió que, pese al dolor de su partida, encuentra paz en saber que él ya no sufre y que estuvo rodeado de amor hasta el final.
“Estamos muy en paz porque todo el tiempo estuvimos con él. Cuando hablaba, perfecto. Cuando ya no hablaba, hablábamos nosotros”, compartió.
Por su parte, Pedro Antonio, hijo del productor, anunció que las cenizas de su padre serán llevadas a Saltillo, Coahuila, cumpliendo uno de sus últimos deseos:
“Van a descansar con mi tito, con mi abuelo en Saltillo, en donde él pertenece y donde él nació”.
Luego de la misa en la capital, la familia viajará a Coahuila para rendirle un homenaje más íntimo en su tierra natal. Con este acto, Pedro Torres es despedido no solo como un referente de la televisión, sino como un padre, hijo y creador que dejó huella profunda en la memoria colectiva del país.



