Miles de cubanos marchan con antorchas en La Habana en medio de tensiones con Estados Unidos
La Habana, Cuba.– Miles de personas, en su mayoría jóvenes, participaron la noche del 27 de enero en la tradicional Marcha de las Antorchas en la capital cubana, un acto que se realiza desde hace más de siete décadas en la víspera del natalicio del héroe nacional José Martí y que este año cobró especial relevancia en medio de un contexto de tensiones políticas entre Cuba y Estados Unidos.
De acuerdo con reportes de medios internacionales, la movilización partió desde la escalinata de la Universidad de La Habana y concluyó en la Fragua Martiana, en un recorrido cercano a un kilómetro. Los asistentes marcharon con antorchas encendidas, banderas cubanas y consignas, iluminando las calles del centro de la ciudad durante la noche.
La caminata fue organizada por la Federación Estudiantil Universitaria y contó con la presencia de representantes del Gobierno y del Partido Comunista, entre ellos el presidente Miguel Díaz-Canel. El acto reafirmó el homenaje a José Martí, nacido el 28 de enero de 1853, y se desarrolló en un escenario marcado por la coyuntura internacional y los desafíos internos que enfrenta la isla.
La Marcha de las Antorchas tiene su origen en 1953, cuando jóvenes universitarios, entre ellos Fidel Castro, realizaron la primera edición como un gesto de resistencia contra el régimen de Fulgencio Batista y como tributo al pensamiento martiano. Desde entonces, el evento se ha mantenido como una de las manifestaciones simbólicas más importantes del calendario político y social cubano.
Autoridades y organizadores señalaron que la amplia participación refleja el compromiso de las nuevas generaciones con los valores de independencia, soberanía y unidad nacional. No obstante, el acto también ha generado opiniones encontradas entre la población, con sectores que lo consideran una expresión de continuidad histórica y otros que cuestionan su significado frente a las dificultades económicas y sociales que vive el país.
La marcha se realizó en un momento de creciente tensión regional, tras recientes acontecimientos internacionales y el endurecimiento del discurso de Washington hacia La Habana, lo que dio al homenaje a José Martí una connotación política adicional en el actual escenario geopolítico.

