Mette Frederiksen, la líder danesa que frenó el intento de Trump por quedarse con Groenlandia
Ciudad de México, México.– La tensión reciente entre Estados Unidos y Dinamarca por Groenlandia colocó en el centro del escenario internacional a Mette Frederiksen, primera ministra danesa, quien se convirtió en la principal figura que enfrentó y contuvo los intentos del presidente Donald Trump por apoderarse del territorio ártico, de acuerdo con un reportaje de fondo publicado por The New York Times.
Frederiksen, actual jefa de gobierno de Dinamarca desde 2019 y líder del Partido Socialdemócrata, ha sostenido una postura firme frente a las reiteradas presiones de Trump, dejando claro que la soberanía de Groenlandia no es negociable. Desde 2019, cuando el entonces mandatario estadounidense sugirió “comprar” la isla, la primera ministra calificó la idea como absurda, lo que derivó en la cancelación de una visita oficial de Trump a Copenhague y marcó el inicio de una relación tensa entre ambos gobiernos.
La disputa resurgió con fuerza a inicios de 2025, cuando Trump volvió a insinuar que no descartaba el uso de la fuerza para obtener Groenlandia. En respuesta, Frederiksen sostuvo una llamada telefónica descrita como tensa por funcionarios europeos, en la que reiteró que la soberanía del territorio es una línea roja para Dinamarca. Paralelamente, impulsó una respuesta coordinada con aliados europeos y reforzó la presencia política y militar en la región.
Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa, es considerada estratégica por su ubicación en el Ártico, sus recursos naturales y su valor geopolítico y militar. Para Dinamarca, su posesión resulta clave en el equilibrio internacional y en su peso dentro de organismos como el Consejo Ártico, razón por la cual el gobierno danés ha rechazado cualquier intento de cesión.
Según el reportaje, la firmeza de Frederiksen, combinada con la presión europea y el impacto político y económico que implicaría una escalada del conflicto, llevó a Trump a moderar su discurso. Días después, el presidente estadounidense aseguró que no utilizaría la fuerza para apoderarse de Groenlandia y habló de un posible marco de cooperación dentro de la OTAN.
El liderazgo de Frederiksen ha sido forjado en escenarios de alta tensión, desde la pandemia de covid-19 y la guerra en Ucrania, hasta debates internos por política migratoria y el pasado colonial de Dinamarca en Groenlandia. En este contexto, su postura frente a Estados Unidos ha reforzado su imagen interna y su respaldo político, al tiempo que consolidó a Dinamarca como un actor firme en la defensa de su soberanía.
Aunque el conflicto por Groenlandia se ha contenido por ahora, el episodio confirmó el papel de Mette Frederiksen como una de las líderes europeas que ha marcado límites claros a Washington, sin romper la alianza transatlántica pero sin ceder en principios fundamentales.


