Washington, D.C. – La tensión política en Estados Unidos volvió a escalar luego de que senadores demócratas advirtieran que no aprobarán el financiamiento del gobierno federal si se incluye el presupuesto destinado al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), responsable del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), tras la muerte de Alex Pretti a manos de agentes migratorios.
El líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, emitió un comunicado el pasado 24 de enero —el mismo día en que ocurrió el incidente— en el que aseguró que su bancada no aportará los votos necesarios para avanzar en el proyecto de ley de asignaciones si este contempla recursos para el DHS. A esta postura se sumó la senadora Catherine Cortez Masto, quien también rechazó públicamente respaldar el financiamiento actual.
Esta decisión pone en riesgo la aprobación de las 12 leyes de financiamiento que cubren el gasto discrecional del gobierno federal. Sin el apoyo demócrata, el Partido Republicano, liderado por Donald Trump, no puede concretar la aprobación del paquete presupuestario, lo que podría derivar en un nuevo cierre parcial del gobierno, conocido como “shutdown”.
¿Qué es un “shutdown” y cómo impacta?
El “shutdown” ocurre cuando el Congreso no aprueba a tiempo el presupuesto federal, dejando sin fondos a agencias gubernamentales. Esto impide el pago de salarios y la operación normal de múltiples dependencias, salvo para empleados esenciales que continúan laborando sin remuneración hasta que se reanude el financiamiento.
La fecha límite para evitar el cierre es el sábado 30 de enero de 2026. Mientras tanto, el ICE ya retiró a algunos agentes destacados en Minneapolis, incluido Gregory Bovino, jefe de la Patrulla Fronteriza.
El último cierre de gobierno en EE.UU., ocurrido el 1 de octubre de 2025, se extendió por 43 días, siendo uno de los más prolongados en la historia reciente. Entonces, los desacuerdos se centraron en la inclusión de subsidios al sistema de salud conocido como Obamacare, promovidos por los demócratas y excluidos por los republicanos.
Consecuencias económicas y operativas
Durante ese cierre, cerca de 750 mil empleados públicos fueron enviados a licencia sin sueldo, lo que generó una pérdida de aproximadamente 400 millones de dólares en ingresos, según la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO).
Asimismo, miles de empleados considerados esenciales, como controladores aéreos y agentes de seguridad en aeropuertos (TSA), continuaron trabajando sin recibir pago. Lo mismo ocurrió con los 2 millones de militares del Departamento de Defensa, incluyendo a la Guardia Nacional.
En tanto, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) pudo seguir operando gracias a un fondo de 2 mil 300 millones de dólares disponibles para emergencias.
¿Qué sigue?
La muerte de Alex Pretti ha reavivado el debate sobre el uso de la fuerza por parte del ICE y las prioridades del gasto federal. Si los legisladores no alcanzan un acuerdo antes del 30 de enero, Estados Unidos enfrentará nuevamente una parálisis gubernamental con consecuencias laborales, sociales y económicas de gran alcance.


