Ciudad de México.– Durante el estreno del musical Ni tú ni yo en el Teatro Metropolitan, Eugenio Martínez, quien fuera representante y apoderado legal de Juan Gabriel entre los años 2000 y 2015, reapareció públicamente para esclarecer uno de los enigmas más comentados en torno al legado del Divo de Juárez: el paradero del retrato de María Félix realizado por Diego Rivera en 1949.
En entrevista con medios, Martínez fue categórico al negar que la obra esté desaparecida.
“No, ese cuadro lo tengo yo. No, no, no, ese cuadro nunca ha estado desaparecido, pueden decir lo que quieran. Ese cuadro lo tengo yo y lo tengo con acta notarial y todo”, afirmó.
El retrato, considerado una pieza invaluable por su valor artístico e histórico, no solo plasma a una de las grandes divas del cine mexicano, sino que fue realizado por uno de los máximos exponentes del muralismo, lo que la convierte en una obra sumamente codiciada dentro del patrimonio cultural del país. Su pertenencia a la colección privada de Juan Gabriel incrementó aún más su simbolismo.

Martínez aclaró que la obra fue adquirida legalmente y no se trató de un obsequio del cantante:
“No fue un regalo, fue una compra. ¿Sí? Una compra. Barata quizás, sí, pero eso fue una compra”, señaló, aunque evitó dar a conocer la cantidad que pagó. “No hay necesidad. ¿Para qué hablamos de cifras?”, añadió.
Sobre los trámites legales en torno a la herencia de Juan Gabriel, Eugenio Martínez explicó que fue requerido por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) para comprobar la legal posesión de la obra, a lo cual respondió con documentación oficial:
“A mí me requirieron en el INBA. Vine a comparecer por Campo Marte. Yo presento un acta notariada, vale y punto, se acabó la historia”, sostuvo.
Además del retrato, Martínez confesó que conserva diversos artículos personales del Divo de Juárez, algunos de los cuales ni siquiera están en manos de sus hijos. Entre ellos, destaca un libro manuscrito que contiene todas las canciones escritas de puño y letra por Alberto Aguilera Valadez:
“Tengo un libro con todas sus canciones escritas a mano. Eso me lo regaló cuando se arregló el problema de Hacienda”, reveló.
El contenido del manuscrito, según dijo, es de gran valor histórico, ya que contiene notas inéditas y referencias sobre los destinatarios de cada composición:
“Ahí viene para quién le hizo cada canción. Es una joya eso… El libro me voy con él al pozo”, sentenció, dejando en claro que no tiene intención de compartirlo públicamente.
Finalmente, Eugenio Martínez habló sobre la demanda relacionada con la sucesión testamentaria del cantante y el fin de su relación laboral:
“Esa demanda la puso el difunto Jesús Salas, no la puso Alberto Aguilera. Nosotros nos reímos cuando estábamos en los juzgados”, comentó, asegurando que próximamente dará a conocer más detalles sobre ese episodio.
Así, la aparición de Martínez no solo revivió el interés por las posesiones más preciadas de Juan Gabriel, sino que también echó luz sobre aspectos poco conocidos del legado del ídolo juarense.



