Pachuca, México.– Tras casi una década de evadir a la justicia internacional, Alejandro “Alex” Rosales Castillo, uno de los fugitivos más buscados por el FBI, fue capturado en Pachuca y entregado a las autoridades de Estados Unidos.
La detención se logró el pasado 16 de enero de 2026 mediante un operativo coordinado entre la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), la Fiscalía General de la República (FGR) y el FBI. Rosales Castillo residía de manera discreta en la capital hidalguense hasta que trabajos de inteligencia permitieron su localización. Por su captura se ofrecía una recompensa de 250 mil dólares.
La historia criminal de Rosales Castillo se remonta a agosto de 2016, cuando fue vinculado con el asesinato en primer grado de Truc Quan “Sandy” Ly Le, su excompañera de trabajo en Charlotte, Carolina del Norte. El cuerpo de la víctima fue localizado en una zona boscosa del condado de Cabarrus con impactos de bala. Tras el homicidio, huyó hacia México, lo que llevó al gobierno estadounidense a incluirlo en la lista de máxima prioridad del FBI en 2017. Además del asesinato, enfrenta cargos por secuestro, robo con arma y hurto de vehículo.
En su cuenta de X, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que, derivado del acuerdo alcanzado con el Gobierno de Estados Unidos el 22 de enero, se recibió la visita del director del FBI, Kash Patel. Durante ese encuentro se realizaron dos reuniones: una con el equipo de la SSPC y otra con la FGR.
García Harfuch detalló que en dichos encuentros se reconoció el aumento de las operaciones coordinadas para la detención de generadores de violencia y de objetivos prioritarios que impactan a ambos países, y se acordó continuar el trabajo conjunto con pleno respeto a la soberanía y la integridad territorial. Tras estas reuniones, el director del FBI partió el 23 de enero rumbo a Estados Unidos, llevando consigo a dos objetivos prioritarios: Alejandro Rosales Castillo y un ciudadano canadiense que se entregó voluntariamente en la Embajada estadounidense.
Alejandro Rosales Castillo nació el 26 de noviembre de 1998 en Arizona y es de nacionalidad estadounidense. Mide 1.68 metros, pesa entre 82 y 86 kilogramos, tiene cabello negro y ojos marrones. Habla inglés y español, y utilizaba diversos alias, entre ellos Alex Castillo y Alejandro Rosales-Castillo. Su última residencia conocida estaba en Charlotte, con vínculos en Phoenix; además, se investigaron posibles estancias en Aguascalientes, Guanajuato y Veracruz.
El FBI lo consideraba armado y peligroso, con alto riesgo de fuga, y ofrecía una recompensa de hasta 100 mil dólares por información que condujera a su captura. Castillo fue el número 516 en ingresar a la lista de los Diez Fugitivos Más Buscados del FBI, creada en 1950, que ha incluido a 537 personas, de las cuales 499 han sido detenidas o localizadas.
Con su arresto y entrega a Estados Unidos, las autoridades abren la fase final para llevarlo ante los tribunales y avanzar en el proceso judicial por asesinato y fuga ilegal para evadir el procesamiento.


