E.E.U.U.- Estados Unidos abandonó oficialmente la Organización Mundial de la Salud este jueves, en una medida que ha generado fuertes críticas desde el ámbito médico, legal y diplomático. La salida, impulsada por una orden ejecutiva del presidente Donald Trump a inicios de su mandato en 2025, se concretó tras cumplirse el plazo legal de un año que exige el derecho estadounidense para retirarse de organismos internacionales.
Con la salida, se suspenden formalmente los fondos, recursos y apoyo técnico que el gobierno estadounidense proveía a la agencia de salud de las Naciones Unidas. Según el Departamento de Estado, esta decisión se basa en la percepción de que el manejo de la OMS frente a crisis sanitarias generó costos económicos innecesarios para Estados Unidos.
Incumplimiento financiero y posibles violaciones legales
La legislación estadounidense establece que, para abandonar la OMS, el país debe saldar todas sus cuotas pendientes. Sin embargo, la organización confirmó que Estados Unidos aún adeuda 260 millones de dólares correspondientes a los años 2024 y 2025. Especialistas en derecho, como Lawrence Gostin, del Instituto O’Neill de la Universidad de Georgetown, advirtieron que este retiro podría violar leyes nacionales al no haberse cumplido este requisito.
Jan 22 marks the official withdrawal of the US from @WHO. It’s the most ruinous presidential decision in my lifetime. The vision for WHO was sparked in 1946 in San Francisco. Ever since, the US has been WHO’s most influential member & largest funder. That all ends tomorrow. pic.twitter.com/KKaAhrInxo
— Lawrence Gostin (@LawrenceGostin) January 21, 2026
Impacto global y respuesta de la OMS
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, lamentó públicamente la decisión y expresó su esperanza de que Estados Unidos reconsidere su postura. La situación será discutida por los estados miembros en la junta ejecutiva del organismo programada para febrero.
La salida de EE.UU., su mayor contribuyente histórico, ya provocó una crisis presupuestaria en la OMS. Washington aportaba aproximadamente el 18% de su financiamiento. Como respuesta, la agencia ha recortado su equipo directivo, ajustado presupuestos y planea despedir una cuarta parte de su personal a mediados de este año.
Riesgos para la salud global
Expertos en salud pública alertan que la salida estadounidense podría debilitar los sistemas internacionales de vigilancia, detección y respuesta ante pandemias y otras amenazas sanitarias. Varias organizaciones dedicadas a la salud global han manifestado preocupación por el impacto de esta decisión en la cooperación internacional.
Se espera que en los próximos meses se definan nuevas formas de colaboración entre la OMS y organismos científicos estadounidenses, aunque por ahora, la relación oficial ha quedado en pausa.



