Ciudad de México, México.– La NFL confirmó que la icónica banda de punk rock Green Day se presentará en el Super Bowl LX, a celebrarse el 8 de febrero de 2026 en el Levi’s Stadium. El anuncio generó especulaciones sobre un posible reemplazo de Bad Bunny como artista estelar del show de medio tiempo, sin embargo, la liga aclaró que el puertorriqueño se mantiene firme como la figura central del descanso.
La designación de Bad Bunny como el artista principal del medio tiempo desató una tormenta mediática desde su anuncio. Sectores conservadores y seguidores del movimiento MAGA expresaron su rechazo a que un evento de la NFL sea encabezado por un artista cuya música es mayoritariamente en español.
Las críticas escalaron incluso al ámbito político, cuando el presidente Donald Trump calificó la decisión de la liga como “absolutamente ridícula” y aseguró que nunca había oído hablar del cantante. Ante la hostilidad, Benito Martínez Ocasio respondió durante su participación en Saturday Night Live, donde lanzó un mensaje directo a sus detractores: si no entendían lo que decía, tenían cuatro meses para aprender español.
En medio de este ambiente de polarización, la confirmación de Green Day disparó dudas en redes sociales sobre un supuesto desplazamiento del “Conejo Malo”. No obstante, la NFL precisó que la banda californiana no sustituye a Bad Bunny, sino que formará parte de una cartelera musical especial para celebrar los 60 años del Super Bowl.
Green Day será la encargada de la ceremonia de apertura, con una presentación que ocurrirá horas antes del inicio del partido y que consistirá en un medley de sus grandes éxitos para rendir tributo a leyendas y jugadores MVP de la NFL.
Mientras tanto, Bad Bunny mantiene su posición como el artista estelar del show de medio tiempo. Su propuesta estará enfocada en la identidad hispana y promete un “baile inolvidable” que fusionará salsa tradicional con trap y pop latino moderno.
La estrategia de la NFL, encabezada por Roc Nation, busca equilibrar la balanza cultural: Green Day aportará el sonido del rock local y la nostalgia del aniversario, mientras Bad Bunny representará la vitalidad contemporánea y el impacto global que la liga desea proyectar.



