Traición interna y resentimiento personal, claves en el asesinato del alcalde de Uruapan
Uruapan, Michoacán. La investigación por el homicidio del alcalde Carlos Manzo ha revelado que la información que permitió ejecutar el ataque salió desde el propio ayuntamiento, luego de que un exfuncionario municipal entregara datos clave a un grupo criminal a cambio de droga y por motivos personales.
De acuerdo con las indagatorias judiciales, Samuel “N”, exdirector de Relaciones Públicas y Protocolo, habría facilitado detalles precisos sobre la agenda, ubicación y movimientos del edil el día del ataque, ocurrido el 1 de noviembre durante el Festival de las Velas. Entre las pruebas presentadas se encuentra el envío de una fotografía que confirmó el paradero del alcalde minutos antes de ser asesinado.
Las autoridades señalan que el exfuncionario mantenía una relación constante con un taxista identificado como Josué Elogio “N”, quien fungía como enlace con una célula del crimen organizado. A cambio de la información proporcionada, Samuel “N” habría recibido dosis de cocaína, sustancia que presuntamente consumía de manera habitual.
Intervenciones telefónicas incluidas en la carpeta de investigación revelaron que el exdirector actuó de manera consciente y voluntaria. En mensajes posteriores al crimen, minimizó lo ocurrido y expresó no sentir remordimiento, argumentando hartazgo por conflictos laborales y restricciones impuestas por el alcalde, entre ellas la negativa para ausentarse de sus funciones y visitar a su hija.
La posición que ocupaba dentro del ayuntamiento le permitió acceder de forma directa a itinerarios oficiales, horarios y recorridos del presidente municipal, información que fue filtrada con precisión el día del atentado.
Samuel “N” y Josué Elogio “N” fueron vinculados a proceso por homicidio calificado y enfrentan prisión preventiva, además de cargos adicionales por las lesiones causadas a otras personas durante el ataque. Con ellos, suman más de una decena de detenidos por un crimen que exhibió la infiltración del crimen organizado en la estructura del gobierno municipal y una traición gestada desde el círculo más cercano del alcalde.



