Protestas en Minnesota reflejan rechazo ciudadano a operativos migratorios de ICE
Minneapolis–Saint Paul, Minnesota.– Miles de ciudadanos estadounidenses en las Ciudades Gemelas han salido a las calles para manifestar su rechazo a los operativos migratorios implementados por la administración del presidente Donald Trump, los cuales han generado un clima de tensión social y protestas constantes en distintos puntos del estado.
Las movilizaciones se intensificaron tras la muerte de Renee Good, una mujer que perdió la vida durante un encuentro con agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). El hecho detonó una respuesta ciudadana sin precedentes, con vigilias, marchas y la instalación de memoriales en su honor, así como la organización de patrullas comunitarias que buscan alertar sobre la presencia de agentes migratorios en los vecindarios.
Durante las protestas, residentes de Minneapolis y Saint Paul han increpado directamente a los agentes federales, denunciando lo que consideran prácticas intimidatorias y uso excesivo de la fuerza. En redes sociales circulan numerosos videos en los que se observa a elementos de ICE confrontando a civiles, realizando verificaciones de identidad e incluso protagonizando incidentes vehiculares en el marco de los operativos.
De acuerdo con fuentes legales citadas por medios locales, las manifestaciones han derivado también en la detención de ciudadanos estadounidenses, acusados de obstruir la labor de las autoridades migratorias. Esta situación ha incrementado la indignación entre los manifestantes, quienes aseguran que las acciones del gobierno federal vulneran derechos civiles básicos.
La respuesta de las fuerzas federales ha incluido el uso de empujones, golpes y gas lacrimógeno para dispersar a los inconformes. Estas acciones motivaron demandas legales, entre ellas una presentada en Chicago contra el comandante de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, por presuntas violaciones a la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que garantiza la libertad de expresión y protesta.
Las protestas reúnen a personas de distintos sectores sociales y edades, quienes coinciden en señalar que las redadas migratorias y el despliegue de ICE reavivan discursos y prácticas que consideran discriminatorias. Para muchos de los participantes, la movilización comunitaria se ha convertido en una forma de resistencia civil ante lo que perciben como una política migratoria agresiva y deshumanizante.
El rechazo abierto de amplios sectores de la población de Minnesota a los operativos de ICE evidencia una creciente fractura social en torno a la política migratoria federal y anticipa un escenario de confrontación prolongada entre ciudadanos, autoridades locales y agencias federales.



