Nacional.- En México, menos de la mitad de las personas que trabajan lo hacen bajo condiciones formales. De acuerdo con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI, analizados por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), solo el 44.6% de la población ocupada —equivalente a 26.5 millones de personas— contaba con un empleo formal al cierre del tercer trimestre de 2025.
Este porcentaje también revela la magnitud del empleo informal, que alcanzó el 55.4% en el mismo periodo. Aunque la STPS reconoce que se trata de un desafío estructural para el país, destaca que este nivel se mantiene por debajo del máximo histórico de informalidad, que fue de 59.8% en el cuarto trimestre de 2009.
No todo empleo formal está en el IMSS
Uno de los principales señalamientos de la STPS es que el concepto de empleo formal no debe limitarse a la afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). En un boletín, la dependencia explicó que la formalidad laboral abarca todos los esquemas de seguridad social existentes en el país. Esto incluye a cerca de 4 millones de trabajadores afiliados al ISSSTE, así como a otros institutos públicos.
Por ello, los 26.5 millones de empleos formales reportados buscan ofrecer una visión más integral de la formalidad laboral, considerando criterios estadísticos adecuados.
Cálculo correcto de la formalidad laboral
La STPS insistió en que las tasas de formalidad e informalidad deben calcularse únicamente sobre la población ocupada, y no sobre el total de habitantes del país. Esto se debe a que incluir a menores de edad, pensionados o personas fuera del mercado laboral distorsiona los indicadores y ofrece una interpretación errónea de la realidad económica.
Además, la Secretaría señaló que, al mismo corte, México registró una cobertura de protección social del 80.8%, una cifra que considera superior a la de Estados Unidos, según datos internacionales comparables.
Sin embargo, también advirtió que no es metodológicamente correcto comparar directamente ambos países, ya que Estados Unidos no cuenta con un sistema de seguridad social equivalente al del IMSS o ISSSTE, ni con un concepto formal de empleo similar al mexicano.



