Nick Reiner, hijo mediano del cineasta Rob Reiner, conocido por filmes icónicos como This Is Spinal Tap, When Harry Met Sally y The Princess Bride, admitió haber matado a sus padres, aunque asegura no entender por qué permanece encarcelado, al considerar que existe una conspiración en su contra, según fuentes citadas por TMZ.
El acusado, de 32 años, ha enfrentado durante años un historial de severos problemas de adicción a las drogas desde la adolescencia, con múltiples internamientos en centros de rehabilitación, periodos de indigencia y episodios de violencia relacionados con el consumo de sustancias.
De acuerdo con información cercana a la investigación, su deterioro mental se intensificó aproximadamente un mes antes del crimen, cuando médicos modificaron la medicación que recibía para tratar un trastorno esquizoafectivo, diagnosticado alrededor de 2020. La nueva combinación farmacológica habría provocado conductas cada vez más erráticas y peligrosas, derivando en un rompimiento total con la realidad.

Los cuerpos de Rob Reiner, de 78 años, y Michele Singer Reiner, de 70, fueron encontrados el 14 de diciembre de 2025 dentro de su vivienda en Brentwood, con múltiples heridas de arma blanca. Fue su hija Romy quien localizó el cuerpo de su padre y realizó la llamada de emergencia al 911. Nick Reiner fue arrestado horas después cerca de Exposition Park, sin resistencia.
El 16 de diciembre de 2025, la Fiscalía del Condado de Los Ángeles, encabezada por Nathan Hochman, presentó dos cargos de asesinato en primer grado con circunstancias especiales, al considerar múltiples víctimas y el uso de un arma peligrosa. En caso de ser declarado culpable, podría enfrentar cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional o incluso la pena de muerte, aunque esta última aún no ha sido definida por los fiscales.
Durante su primera comparecencia en corte, el 17 de diciembre, Nick Reiner no emitió una declaración de culpabilidad y apareció con un traje preventivo de suicidio y grilletes, lo que evidenció preocupación inicial por un posible riesgo de autolesión. Posteriormente, fue retirado de la vigilancia por suicidio antes del 7 de enero de 2026, según fuentes del Departamento del Sheriff de Los Ángeles.
El 7 de enero, su abogado inicial, Alan Jackson, se retiró del caso por motivos no revelados, aunque sostuvo públicamente que su cliente “no es culpable de asesinato” bajo la ley de California. Actualmente, Nick Reiner cuenta con un defensor público y su próxima audiencia fue programada para el 23 de febrero de 2026.
Fuentes cercanas al proceso indican que la defensa podría centrarse en un alegato de no culpabilidad por demencia, estrategia que en California se basa en determinar si el acusado comprendía la naturaleza y las consecuencias de sus actos al momento del crimen, incluso si existió premeditación.



