Así fue neutralizada la defensa aérea venezolana durante la operación militar de Estados Unidos
Caracas.— Para el éxito de la operación militar estadounidense que derivó en la detención de Nicolás Maduro, resultó determinante la neutralización de la defensa aérea desplegada sobre la capital venezolana, un sistema que el propio exmandatario había presentado como uno de los más robustos de América Latina.
De acuerdo con información proporcionada por autoridades militares estadounidenses, más de 150 aeronaves —entre aviones, helicópteros y drones— participaron en la operación realizada durante la noche del 3 de enero de 2026. La estrategia se basó en la supresión de las defensas aéreas, el uso de ciberataques contra los sistemas de mando y control, así como labores de inteligencia previas.
Especialistas señalan que Venezuela contaba con un sistema de defensa aérea multicapa de origen ruso, integrado por equipos de distinto alcance, apoyados además por radares de procedencia china. Entre los sistemas disponibles se encontraban misiles Buk, Pantsir e Igla, los cuales habían sido incorporados en distintas etapas durante los últimos años.
Sin embargo, durante el ataque, gran parte de esta infraestructura fue neutralizada. Informes técnicos indican que la operación comenzó con un ciberataque que afectó el suministro eléctrico en Caracas, lo que facilitó el ingreso de las aeronaves estadounidenses sin ser detectadas. Posteriormente, se atacaron al menos seis instalaciones clave de defensa aérea ubicadas en zonas estratégicas, entre ellas el puerto de La Guaira, la base aérea de La Carlota y el complejo militar de Fuerte Tiuna.
Analistas militares sostienen que una porción significativa de los sistemas antiaéreos no se encontraba plenamente operativa, debido a años de mantenimiento deficiente, escasez de refacciones y falta de modernización. A ello se sumó el uso de aeronaves estadounidenses de quinta generación, cuya tecnología de baja detectabilidad dificulta su localización por radar.
Otros factores que influyeron fueron el uso combinado de guerra electrónica, inteligencia en tiempo real y armamento de precisión, así como las características geográficas de Caracas, rodeada de terreno montañoso, lo que permitió vuelos a baja altura y redujo la eficacia de los radares.
Especialistas coinciden en que, además de las limitaciones técnicas, existieron fallas humanas y de preparación dentro de las fuerzas armadas venezolanas, que no anticiparon una operación de esa magnitud. La intervención militar estadounidense se prolongó por aproximadamente dos horas y concluyó con la captura de Maduro, sin que se reportaran bajas entre las fuerzas participantes.



