París.— El gobierno de Francia informó que trabaja junto con sus socios europeos en la elaboración de un plan de respuesta ante la eventualidad de que Estados Unidos avance en su amenaza de intervenir en Groenlandia, en un contexto de crecientes tensiones entre Washington y Europa.
El ministro francés de Relaciones Exteriores señaló que el tema será abordado en reuniones con sus homólogos de Alemania y Polonia, con el objetivo de definir una postura común dentro de la Unión Europea y en coordinación con los aliados regionales.
Autoridades francesas advirtieron que una eventual acción militar estadounidense sobre Groenlandia, territorio autónomo perteneciente a Dinamarca, provocaría una fuerte conmoción dentro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y profundizaría las diferencias entre el gobierno estadounidense y los líderes europeos.
En días recientes, varios países europeos y Canadá expresaron su respaldo a Groenlandia, subrayando que el territorio pertenece a su población y rechazando cualquier intento externo de apropiación. Estas declaraciones se produjeron luego de que el presidente estadounidense reiterara su interés en tomar el control de la isla, al considerarla estratégica para la seguridad nacional y la defensa militar de su país.
Desde Washington se informó que se analizan distintas opciones respecto a Groenlandia, aunque autoridades estadounidenses habrían descartado una intervención militar directa. Funcionarios franceses indicaron que esta posición fue confirmada en conversaciones diplomáticas recientes.
Groenlandia ha manifestado en repetidas ocasiones que no desea formar parte de Estados Unidos. Aunque no es un miembro independiente de la OTAN, el territorio se encuentra bajo la protección de la alianza a través de la membresía de Dinamarca.
La isla, con una población reducida y una ubicación estratégica entre Europa y América del Norte, es considerada clave para los sistemas de defensa y posee importantes recursos minerales, factores que han incrementado el interés geopolítico en la región y la preocupación entre los gobiernos europeos.



