Washington.— El gobierno de Estados Unidos actualizó la recompensa que ofrece por información que conduzca al arresto y eventual condena del ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, al fijarla en 25 millones de dólares, una cifra que lo coloca entre los individuos más buscados por las autoridades estadounidenses a nivel internacional.
De acuerdo con información oficial, el monto fue incrementado en enero de 2025, luego de que durante varios años la recompensa se mantuviera en 10 millones de dólares. Las autoridades estadounidenses acusan a Cabello de conspiración para el narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína y conspiración para el uso y portación de armas de alto poder y dispositivos destructivos en apoyo a delitos relacionados con el tráfico de drogas.
La recompensa por Cabello iguala a la que Estados Unidos mantiene vigente contra Dawood Ibrahim, señalado como responsable intelectual de los atentados ocurridos en Bombay en 1993, que dejaron 157 personas muertas. El paradero de Ibrahim es desconocido desde hace años, aunque autoridades de la India sostienen que se encuentra en Pakistán, versión que ha sido negada por ese país.
En el mismo contexto, Washington ofrece una recompensa de 15 millones de dólares por información que permita la captura del ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino, a quien se le acusa de conspiración para distribuir cocaína a bordo de aeronaves registradas en Estados Unidos. Esta cifra es comparable a la ofrecida por otros personajes vinculados al narcotráfico internacional.
Hasta hace poco, la recompensa más alta anunciada por Estados Unidos, de 50 millones de dólares, correspondía al presidente venezolano Nicolás Maduro, quien fue detenido el pasado 3 de enero en Caracas junto con su esposa y trasladado posteriormente a Nueva York, donde permanece bajo custodia a la espera de enfrentar cargos relacionados con el tráfico de drogas.
En el ámbito del terrorismo internacional, el gobierno estadounidense mantiene vigente una recompensa de 10 millones de dólares por información que lleve a la captura del actual líder de facto de Al Qaeda, Saif al Adel, de origen egipcio, mientras que la recompensa ofrecida en su momento por Osama bin Laden se mantuvo en 25 millones de dólares hasta su muerte en 2011.



