Internacional.- En medio de la incertidumbre política que atraviesa Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, organizaciones y activistas venezolanos radicados en México expresaron su firme rechazo a que Delcy Rodríguez asuma el poder. Consideran que dicha sucesión solo perpetuaría la estructura autoritaria que ha gobernado al país durante décadas.
Farida Acevedo, activista por los derechos humanos, compartió su testimonio al recordar cómo tuvo que huir de Valencia hace 16 años debido a la constante persecución a opositores políticos. En México, dijo, ha encontrado un espacio para seguir denunciando los abusos del régimen. “Una verdadera transición requiere eliminar el poder que siguen detentando figuras como Delcy y Jorge Rodríguez”, afirmó.
Además, Acevedo advirtió sobre la permanencia de redes criminales dentro del país, como el Cártel de los Soles, al que señaló como uno de los principales obstáculos para la estabilidad democrática. “Sin una fuerza que genere un miedo creíble dentro de Venezuela, no será posible una transición real”, añadió.
También cuestionó el rol de las Fuerzas Armadas, señalando directamente al ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, como parte de dicha estructura criminal. En su opinión, el ejército perdió imparcialidad y disciplina desde la era de Hugo Chávez, por lo que no representa una garantía de neutralidad ni de resguardo al orden constitucional.
Por su parte, Edson Martínez, vocero del movimiento “Comando con Venezuela” en México, reiteró que el problema no se resuelve con una intervención extranjera. “La invasión ya ocurrió hace años, y fue desde adentro. El chavismo y el madurismo son los verdaderos invasores del pueblo venezolano”, señaló.
Tanto Acevedo como Martínez coincidieron en respaldar a María Corina Machado y Edmundo González como figuras que representan la esperanza de cambio, aunque reconocieron que el proceso será largo y complejo. “El pueblo quiere el cambio, pero está desarmado. No será fácil, pero hay que seguir”, concluyeron.
Las organizaciones de venezolanos en el exilio insisten en que la comunidad internacional debe redirigir su atención hacia las verdaderas estructuras de poder que siguen operando dentro del país, y no conformarse con cambios superficiales en el mando político.



