Lo que pintaba para ser una noche tranquila de tragos y música terminó convirtiéndose en una escena digna de comedia urbana, luego de que un cliente intentara abandonar un bar sin pagar… y todo por una deuda menor que lo que cuesta una pizza mediana.
El incidente ocurrió en un establecimiento ubicado en el cruce de Presa Laurel y Javier Mina, donde el intento de fuga de un comensal por una cuenta incompleta provocó una movilización policial y un breve pero intenso intercambio de golpes.
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El drama por 220 pesos
Todo comenzó con una discusión entre dos mujeres que salieron del bar y generaron confusión en el lugar. Aprovechando el momento, un hombre intentó irse “a la francesa”, es decir, sin pasar por la caja. El personal lo interceptó y uno de sus acompañantes pagó 200 pesos, pero dejó pendiente un saldo de 220 pesos.
Lejos de sacar las monedas y cerrar el asunto, el cliente optó por ponerse agresivo con el gerente del bar. La escena escaló rápidamente cuando otro comensal, aparentemente cansado del espectáculo, decidió aplicar justicia exprés y le soltó varios golpes, como recordatorio de que las cuentas —aunque sean pequeñas— se pagan.
Llega la policía… y también la solución
A las líneas de emergencia llegó el reporte de una supuesta persona lesionada por arma de fuego, lo que encendió las alarmas. Sin embargo, al llegar los policías, se aclaró que no hubo disparos, solo un pleito “por falta de efectivo”.
Con los uniformados presentes, el cliente finalmente recapacitó, sacó los 220 pesos faltantes, pagó su cuenta completa y se retiró del lugar en un vehículo color tinto, con la lección aprendida… y algunos moretones de recuerdo.
Motociclistas, bats y final feliz
Minutos después, el ambiente volvió a tensarse cuando varios sujetos llegaron al bar en motocicletas y con bats de béisbol, aparentemente dispuestos a continuar el conflicto. Afortunadamente, la presencia policial bastó para disuadirlos y evitar una segunda ronda.
El establecimiento retomó la calma, los clientes siguieron con su noche y quedó claro que, a veces, intentar ahorrarse unos pesos puede salir mucho más caro… aunque esta vez todo terminó sin detenidos y con la cuenta saldada.



