Caracas, Venezuela. Alrededor de una docena de petroleros cargados con crudo y combustibles venezolanos abandonaron recientemente aguas del país operando en “modo oscuro”, es decir, sin transmitir señales de localización, de acuerdo con el servicio de monitoreo marítimo TankerTrackers.com. El movimiento se registró en medio de un endurecimiento de la presión internacional y de las restricciones impulsadas por Estados Unidos sobre el comercio petrolero venezolano.
Según el reporte, todos los buques identificados se encuentran bajo sanciones estadounidenses. Además, un grupo adicional de petroleros, igualmente sancionados, salió de aguas venezolanas en los últimos días sin carga, luego de completar traslados internos o descargar importaciones.
Las salidas representarían un respiro parcial para la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), que en semanas recientes había acumulado un elevado volumen de crudo almacenado en buques ante las dificultades para exportar, derivadas de las medidas restrictivas impuestas desde el mes pasado.
De acuerdo con TankerTrackers.com, al menos cuatro de los petroleros siguieron una ruta al norte de la isla de Margarita, tras permanecer brevemente cerca del límite marítimo venezolano. La identificación de estas embarcaciones se realizó mediante el análisis de imágenes satelitales.
Una fuente con conocimiento del proceso administrativo de las salidas indicó que, en los últimos días, al menos cuatro superpetroleros recibieron autorización de las autoridades venezolanas para abandonar aguas nacionales operando sin sistemas de rastreo activos.
Hasta el momento no está claro si estas operaciones se realizaron en abierta violación de las medidas estadounidenses. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó recientemente que el embargo petrolero contra Venezuela se mantiene vigente, aunque señaló que, durante una eventual transición política, algunos de los principales compradores del crudo venezolano, entre ellos China, podrían seguir recibiendo suministros.
Las exportaciones de petróleo continúan siendo la principal fuente de ingresos de Venezuela. En ese contexto, el gobierno interino encabezado por la vicepresidenta y ministra de Hidrocarburos, Delcy Rodríguez, enfrenta el reto de garantizar recursos suficientes para sostener el gasto público y la estabilidad interna del país mientras persisten las restricciones internacionales.



