Nueva York, EE.UU. — Nicolás Maduro, exmandatario venezolano, y su esposa Cilia Flores se declararon no culpables este viernes 5 de enero de 2026, durante su primera comparecencia ante un tribunal federal en la ciudad de Nueva York. Ambos enfrentan graves cargos por narcoterrorismo, tráfico de drogas y delitos relacionados con armas, tras haber sido capturados el pasado 3 de enero en una operación militar estadounidense en Caracas.
Durante la audiencia realizada en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York, en el courthouse Daniel Patrick Moynihan de Lower Manhattan, Maduro —de 63 años— se dirigió al juez Alvin K. Hellerstein para declarar: “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente”. Por su parte, Flores expresó: “No culpable, completamente inocente”.
El exlíder venezolano intentó ir más allá en sus declaraciones, asegurando que aún era “presidente de mi país” y calificando su captura como un “secuestro”, pero fue interrumpido por el juez. El abogado Barry Pollack, conocido por haber representado a Julian Assange, encabeza la defensa de Maduro. En el caso de Cilia Flores, su representación legal está a cargo del exfiscal federal Mark E. Donnelly.

Cargos graves y penas severas
Los cargos presentados contra Maduro incluyen:
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Conspiración de narcoterrorismo
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Conspiración para importar cocaína
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Posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos
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Conspiración relacionada con armas
Cilia Flores, por su parte, enfrenta acusaciones por:
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Conspiración para importar cocaína
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Delitos relacionados con armas
Estas acusaciones provienen de una acusación formal (indictment) presentada originalmente en 2020 y actualizada recientemente, que sostiene que Maduro dirigió una red de narcotráfico en colaboración con grupos guerrilleros colombianos, traficando toneladas de cocaína hacia Estados Unidos. De ser hallados culpables, podrían enfrentar penas que van desde varias décadas en prisión hasta cadena perpetua.

Captura y detención
Maduro y Flores fueron detenidos el 3 de enero de 2026 en una operación conjunta del Ejército y agencias de inteligencia de EE.UU. en la capital venezolana. Tras su arresto, fueron trasladados al portaaviones USS Iwo Jima y posteriormente trasladados vía aérea a territorio estadounidense.
Actualmente, ambos se encuentran detenidos en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, donde permanecerán mientras se define su situación jurídica. Se espera que en las próximas semanas se inicie la fase de preparación para juicio, además de la presentación de pruebas y deliberaciones sobre una posible (aunque poco probable) liberación bajo fianza.
La comunidad internacional sigue con atención este caso, que marca un giro drástico en la historia reciente de Venezuela y representa un hecho sin precedentes en la relación entre ambos países.



