Jalisco, México. El sector empresarial y la industria de bebidas alcohólicas en el occidente del país se encuentran de luto tras confirmarse el asesinato de José Adrián Corona Radillo, presidente de Grupo Corona y propietario de la marca Rancho Escondido, uno de los consorcios de destilados con mayor presencia comercial en la región.
José Adrián Corona Radillo era un empresario originario de Jalisco que encabezaba el negocio familiar fundado en 1954, dedicado a la producción y comercialización de bebidas alcohólicas. Tras el fallecimiento de su padre, Armando Corona Robles, y posteriormente de su hermano Armando Corona Radillo, quien también fue alcalde de Tonaya, asumió la presidencia del grupo en 2021, con la responsabilidad de mantener y expandir el legado empresarial construido durante décadas.
De acuerdo con la información oficial, el empresario fue privado de la libertad el 26 de diciembre de 2025 mientras viajaba por una carretera de la región rumbo a Puerto Vallarta en compañía de su familia. En el trayecto, hombres armados interceptaron el vehículo, despojaron a los ocupantes de sus pertenencias y se llevaron a Corona Radillo, dejando a sus familiares en el lugar. Desde ese momento no se tuvo comunicación con los responsables.
Días después, el 29 de diciembre, su cuerpo fue localizado a un costado de una carretera en el municipio de Atenguillo. La Fiscalía de Jalisco confirmó la identidad y señaló que presentaba signos de violencia, entre ellos golpes e impactos de arma de fuego. Los restos fueron entregados a la familia el 1 de enero de 2025. Hasta el momento, las autoridades no han informado sobre personas detenidas ni han establecido el móvil del crimen.
Grupo Corona es una empresa jalisciense con un amplio portafolio de productos que incluye tequilas, licores, mezcales, whiskies, vodkas, ginebras y vinos. Su marca más conocida es Rancho Escondido, un licor de agave de alta distribución nacional, además de otras etiquetas que han posicionado al grupo como un actor relevante en el mercado de bebidas alcohólicas de consumo masivo.
El asesinato de José Adrián Corona Radillo representa un golpe significativo para la empresa y para una familia que, en menos de una década, ha perdido a tres de sus principales figuras. El caso ha generado preocupación entre el sector empresarial y reavivado el debate sobre la seguridad en las carreteras de Jalisco, mientras las investigaciones continúan para esclarecer los hechos y dar con los responsables.



