Ciudad de México, México.– La reciente ofensiva de Estados Unidos contra estructuras vinculadas al narcotráfico en Venezuela podría representar una señal de advertencia para otros países de América Latina, entre ellos México, advirtió el analista y expresidente de la Comisión Antidrogas del Congreso venezolano, Vladimir Gessen Rodríguez.
El especialista consideró que la estrategia impulsada por la administración del presidente estadounidense Donald Trump marca un giro relevante en la política antidrogas de Washington, al retomar un enfoque de confrontación directa no sólo contra redes criminales, sino también contra Estados señalados como permisivos o infiltrados por el narcotráfico. A su juicio, este cambio tiene implicaciones geopolíticas que trascienden el caso venezolano.
Gessen Rodríguez sostuvo que México ocupa un lugar central dentro de esta visión, debido a su papel como país de tránsito y, en algunos casos, de producción de drogas sintéticas como el fentanilo, cuya crisis sanitaria ha sido utilizada por Estados Unidos para justificar un endurecimiento de medidas fronterizas y de seguridad internacional.
El analista recordó que desde la década de los noventa alertó sobre la penetración del narcotráfico en estructuras gubernamentales y militares de distintos países de la región, fenómeno que —afirmó— se consolidó con el paso de los años. En ese contexto, señaló que Venezuela es presentada por Washington como un ejemplo de “Estado capturado”, pero advirtió que otros países podrían ser incluidos en la misma narrativa si la estrategia estadounidense se mantiene.
De acuerdo con su análisis, la actual política antidrogas de Estados Unidos se asemeja a la aplicada durante la administración de Ronald Reagan, en la que se atribuía a los países productores y de tránsito la responsabilidad principal del problema. Bajo esta lógica, dijo, no se descartan acciones unilaterales como operaciones aéreas, uso de drones o ataques a centros de producción y distribución.
El experto aseguró haber dirigido recientemente un llamado público a la presidenta Claudia Sheinbaum para que no subestime el escenario regional y observe con atención lo ocurrido en Venezuela, ya que —según su perspectiva— una eventual expansión de esta estrategia podría impactar directamente a México y Colombia.
Finalmente, Gessen Rodríguez subrayó que, de continuar esta línea de acción, América Latina enfrentará un reacomodo profundo en materia de seguridad y relaciones internacionales, pues el combate al narcotráfico dejaría de ser un tema exclusivamente de cooperación bilateral para convertirse en un factor de presión directa sobre los gobiernos de la región.



