El punto culminante del caso se dio alrededor del 20 de marzo de 2025 en Las Vegas, cuando Joseph encontró su habitación de hotel —reservada por la compañía del artista— con signos de haber sido ingresada sin forzamiento. Dentro halló varios objetos sospechosos, incluidos un medicamento contra el VIH a nombre de otra persona, una nota firmada con un corazón y el nombre “Stone F”, que interpretó como una amenaza velada. Joseph aseguró temer una agresión sexual inminente.
Tras denunciar el hecho a seguridad del hotel, a la policía no de emergencia y al equipo de la gira, fue despedido días después, presuntamente por una “reorientación” del tour. Sin embargo, otro violinista fue contratado de inmediato, lo que para Joseph constituye una clara represalia. La demanda sostiene que sufrió estrés postraumático, daño emocional y pérdidas económicas, y busca una compensación determinada por un jurado.

El abogado de Smith, Allen B. Grodsky, respondió el 2 de enero de 2026 calificando las acusaciones como “falsas, infundadas e imprudentes”, y afirmó que usarán todos los recursos legales para refutar la denuncia. Ni Will Smith ni su familia han emitido comentarios públicos adicionales.
Esta demanda se suma a otra reciente dentro de la familia Smith: el pasado 1 de diciembre de 2025, Bilaal Salaam, exasociado de Jada Pinkett Smith, demandó a la actriz por tres millones de dólares, acusándola de amenazas verbales de muerte en 2021. Tanto Smith como Pinkett han negado esa acusación.
El caso de Brian King Joseph ahora queda en manos de la justicia californiana, donde se determinará la validez de las graves imputaciones contra el reconocido actor.







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