Moscú, Rusia.–
Las autoridades rusas emitieron una orden de detención en ausencia contra Garry Kasparov, excampeón mundial de ajedrez y una de las figuras más reconocidas de la oposición política al Kremlin, al acusarlo del delito de “justificación del terrorismo”, según registros judiciales y reportes de medios internacionales.
La medida fue autorizada por un tribunal del distrito Zamoskvoretsky de Moscú, instancia que habitualmente conoce casos relacionados con terrorismo, extremismo y delitos contra la seguridad del Estado. De acuerdo con la resolución, Kasparov es investigado con base en el artículo 205.2 del Código Penal ruso, el cual sanciona la propaganda o apología pública de actividades consideradas terroristas por las autoridades.
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Kasparov, de 62 años, reside fuera de Rusia desde hace varios años y ha mantenido una postura crítica constante contra el presidente Vladimir Putin y el rumbo político del país, particularmente desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania. Actualmente encabeza iniciativas de oposición en el exilio, como el Foro Rusia Libre, y participa activamente en campañas internacionales para denunciar lo que considera una deriva autoritaria del Estado ruso.
Aunque la orden de detención no implica una captura inmediata, debido a que el exajedrecista no se encuentra en territorio ruso, sí representa una medida coercitiva que podría limitar de manera significativa su movilidad internacional. En caso de que Kasparov ingrese a Rusia o a un país que colabore con solicitudes judiciales de Moscú, podría enfrentar un proceso de extradición, aunque especialistas consideran poco probable que dicha solicitud prospere en países occidentales.
La acusación se suma a una serie de acciones legales y administrativas emprendidas por el gobierno ruso contra Kasparov en los últimos años. Previamente, el Ministerio de Justicia lo incluyó en el registro de “agentes extranjeros”, una etiqueta utilizada para señalar a personas u organizaciones consideradas como influenciadas por intereses externos. En algunos casos, esta clasificación ha precedido a procesos penales más severos contra disidentes políticos.
Desde el entorno del excampeón mundial, se ha señalado que estas acciones buscan desacreditarlo públicamente y enviar un mensaje de advertencia a otros opositores que operan desde el extranjero. Analistas internacionales coinciden en que la orden de detención tiene un fuerte componente simbólico y político, más que una expectativa real de arresto, y forma parte de una estrategia más amplia para intimidar a críticos del gobierno ruso.
Kasparov, quien conquistó múltiples títulos mundiales de ajedrez durante la era soviética y la posterior Federación Rusa, ha reiterado en diversas ocasiones que no planea regresar a su país mientras persista el actual sistema político. Ha sostenido que la persecución judicial contra figuras opositoras refleja el uso del aparato legal como herramienta de control político.
El caso ha generado reacciones de organizaciones defensoras de derechos humanos y libertad de expresión, las cuales han advertido sobre el uso creciente de cargos relacionados con terrorismo para silenciar voces críticas. Hasta el momento, las autoridades rusas no han ofrecido detalles específicos sobre las declaraciones o acciones que sustentarían la acusación contra Kasparov.
La orden judicial permanece vigente y se suma a una lista cada vez más amplia de procesos abiertos contra opositores y activistas rusos en el exilio, en un contexto de endurecimiento de las políticas internas y mayor confrontación con Occidente.



