Este viernes 2 de enero fueron repatriados los restos de cinco de los seis ciudadanos mexicanos que perdieron la vida en el trágico accidente aéreo ocurrido el pasado 22 de diciembre en Galveston, Texas. Aún queda pendiente el retorno del cuerpo del pequeño Federico, de casi dos años de edad, quien también falleció en el siniestro.
La repatriación se llevó a cabo con apoyo de la Secretaría de Marina (Semar), que designó un avión oficial para trasladar los féretros, cubiertos con la bandera de México. En un emotivo video difundido en redes sociales, se observa a personal uniformado cargando los ataúdes desde cuatro carrozas estacionadas en el Aeropuerto Internacional Scholes, en Texas.
Los cuerpos pertenecen a cuatro elementos de la Marina y a un médico originario de Guadalajara. Todos formaban parte de una misión humanitaria coordinada por la fundación Michou y Mau, cuyo objetivo era trasladar al menor al Hospital Shriners para tratar severas quemaduras.
Por el momento, el cuerpo de Federico no ha sido trasladado, ya que su madre, Julia —una de las dos sobrevivientes del accidente— continúa hospitalizada y se espera que pueda acompañar a su hijo en su regreso a México.
La presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que la Marina rendirá un homenaje oficial a los cuatro marinos fallecidos durante esta misión, reconociendo su entrega y servicio.
Ahí van de regreso a casa nuestros marineros paisanos. 🇲🇽 pic.twitter.com/7Q3ZXnUC7S
— 🇲🇽Francisco 🇺🇦 🚀 🇺🇦 Villalobos🇺🇸Limon🎥🎙 (@fvreporter) January 2, 2026
Los hechos del accidente
El siniestro ocurrió el 22 de diciembre, cuando ocho personas viajaban en una aeronave de la Marina con destino a Galveston, Texas. El avión despegó a las 18:46 horas del aeropuerto de Mérida, Yucatán. No obstante, a las 21:01 horas se perdió todo contacto con la aeronave, que finalmente se desplomó en la bahía de Galveston, cerca del Aeropuerto Internacional Scholes.
De los ocho ocupantes, únicamente dos sobrevivieron: Julia, madre del menor, y Miriam, enfermera de vuelo, quien según reportes recientes, evoluciona favorablemente.
La tragedia ha conmocionado tanto a autoridades como a la sociedad civil, al tratarse de una misión médica de alto valor humanitario que acabó en pérdida. La Secretaría de Marina y la fundación Michou y Mau han reiterado su compromiso para acompañar a las familias de las víctimas en este difícil proceso.
Se espera que en los próximos días se concreten los trámites necesarios para repatriar el cuerpo del pequeño Federico y continuar brindando apoyo a los sobrevivientes.



