Palm Springs, California – La industria del entretenimiento está de luto tras la muerte de Sally Kirkland, actriz, directora, productora y figura espiritual, quien falleció este 11 de noviembre de 2025 a los 84 años, a la 1:50 de la madrugada, en un centro de cuidados paliativos en Palm Springs. La noticia fue confirmada por su representante, Michael Greene, a medios como TMZ y Variety.
Kirkland enfrentó una larga lucha contra la demencia, agravada en el último año por múltiples caídas que le causaron fracturas graves, como la de costillas y pie tras un accidente en la ducha. También padeció dos infecciones severas. Sus últimos días los pasó en cuidados paliativos, bajo atención médica permanente, apoyada por una campaña de GoFundMe creada por sus amigos luego de la cancelación de su seguro suplementario por SAG-AFTRA en 2021 para miembros mayores de 65 años.
Una vida entregada al arte, la espiritualidad y el activismo
Nacida el 31 de octubre de 1941 en Nueva York, Sally Kirkland era hija de la editora de moda Sally Kirkland Sr. (colaboradora de revistas como Vogue y Life) y del empresario Frederic McMichael Kirkland. Creció en Oklahoma, inició su carrera como modelo para Vogue, y se formó actoralmente en la Academia Estadounidense de Arte Dramático y el Actors Studio con leyendas como Lee Strasberg y Uta Hagen.
Comenzó en el teatro experimental Off-Broadway y participó en la escena artística de Andy Warhol, destacando en el corto Las 13 mujeres más bellas (1964). Más tarde, acumuló más de 250 créditos en cine y televisión a lo largo de seis décadas (1962–2025), incluyendo películas como El golpe (1973), JFK: Caso abierto (1991), Todopoderoso (2003) y 80 for Brady (2023).

Su papel más celebrado fue en Anna (1987), por el cual ganó un Globo de Oro, un Independent Spirit Award y recibió una nominación al Oscar a Mejor Actriz.
Además de su carrera artística, Kirkland fue maestra de actuación (con alumnas como Sandra Bullock, Barbra Streisand y Liza Minnelli), directora, productora, pintora, pastora espiritual y activista humanitaria, brindando apoyo a personas con VIH/SIDA, cáncer, en situación de calle o en prisión. Fundó el Kirkland Institute for Implant Survival Syndrome tras casi perder la vida por implantes mamarios defectuosos durante el rodaje de Alta tensión (1989).
Una partida que deja huella
Kirkland no tuvo hijos, pero le sobreviven su ahijado Coty Galloway, tres primas y una extensa comunidad espiritual. En redes sociales, actores, actrices y seguidores han lamentado su pérdida. En X (antes Twitter), un usuario escribió: “Devastada por la partida de Sally Kirkland. Era una actriz inolvidable y un ícono de la alfombra roja”.
Sally Kirkland no solo deja un legado de talento y versatilidad en la actuación, sino también de empatía, activismo y autenticidad. Su paso por el cine independiente, la televisión comercial, el arte experimental y la vida espiritual la convirtieron en una figura inclasificable, pero profundamente influyente.
Su historia, marcada por la pasión y la entrega total, seguirá inspirando a generaciones futuras en la actuación, el activismo y la vida con propósito.




