El cirujano Neil Hopper, de 49 años, fue declarado culpable por un fraude millonario a varias aseguradoras médicas al asegurar que había sufrido la amputación de sus piernas debido a una sepsis. Durante el juicio se reveló en qué gastó los casi 12 millones de pesos obtenidos mediante este engaño.
El abogado defensor de Hopper señaló que el médico padeció desde niño de una severa dismorfia corporal, lo que lo llevó a considerar sus pies como un “extra no deseado” y una “molestia perpetua”. Aunque se mostró arrepentido por engañar a familiares, colegas y aseguradoras, no lo estuvo por su decisión de amputarse.
Durante el juicio también se confirmaron los objetos que Hopper adquirió con el dinero defraudado. Lejos de cubrir necesidades básicas, los artículos estaban relacionados con su comodidad personal y lujos, incluyendo:
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Autocaravana
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Jacuzzi
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Estufa de leña
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Obras de construcción
El tribunal dictó a Hopper una condena de 32 meses de prisión por dos cargos de fraude por falsa representación, además de una orden de prevención de daños sexuales por 10 años y un período de investigación sobre los bienes adquiridos para recuperar parte de los fondos obtenidos de manera ilícita.
Un portavoz del Servicio Nacional de Salud (NHS) del Reino Unido aclaró que los cargos no se relacionan con la conducta profesional del médico y no hay evidencia de riesgo para los pacientes. Hopper trabajó en los Hospitales Royal Cornwall desde 2013 hasta su suspensión en marzo de 2023 tras su arresto inicial.
El caso de Neil Hopper se volvió mediático no solo por el fraude, sino por la extrema manera en que logró amputarse las piernas para cumplir un deseo sexual relacionado con fetiches de mutilación, lo que generó una gran controversia y afectó su reputación pública.



