El sarampión, una enfermedad altamente contagiosa, está experimentando un aumento preocupante en América. Durante los primeros meses de 2025, los casos confirmados pasaron de 91 a 507, lo que implica un incremento de cinco veces en comparación con el mismo periodo del año anterior, según los datos más recientes de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Este aumento se atribuye a la baja cobertura de vacunación y a los movimientos migratorios entre países. Los brotes se han registrado en países como Argentina (con 14 casos reportados), Estados Unidos, México y Canadá.
Vacunación, la principal medida de prevención
La vacuna triple viral, que incluye protección contra el sarampión, es clave para prevenir la enfermedad. La primera dosis de esta vacuna se administra a los 12 meses de edad, mientras que la segunda dosis se aplica a los 6 años, generalmente al ingresar a la escuela primaria.
De acuerdo con el último informe de cobertura de vacunación de 2023, solo el 28.6% de los países en América lograron alcanzar una cobertura superior al 95% para la primera dosis, mientras que solo el 16.7% de los países lograron este porcentaje en la segunda dosis.
Preocupación por la propagación y el riesgo para la salud pública
La OPS ha emitido una alerta, indicando que el riesgo de propagación del sarampión es “alto” y que los sistemas de salud en varios países podrían no estar adecuadamente preparados para manejar el aumento de casos.
El Dr. Alfonso Rodríguez Morales, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero, destacó en una entrevista con Infobae: “Es esencial promover la vacunación en toda la región. Las coberturas de vacunación deben ser lo más altas posible, idealmente cercanas al 100%. Todos debemos estar vacunados”.
El sarampión y sus riesgos para la salud
El sarampión es una de las principales causas de mortalidad infantil en las regiones con baja cobertura de vacunación. En América, ya se han registrado brotes en países como Canadá, Estados Unidos, Argentina y México. Se han reportado dos muertes en Estados Unidos, una de ellas aún bajo investigación.
Las complicaciones asociadas al sarampión son variadas y pueden incluir neumonía, encefalitis, ceguera y diarrea. En áreas con altos niveles de malnutrición y acceso limitado a servicios de salud, la letalidad del sarampión puede llegar hasta el 10%. En algunos casos extremos, como en comunidades marginadas o desplazadas, esta tasa podría alcanzar hasta el 30%.
¿Qué tan probable es que el sarampión se propague más en la región?
La propagación del sarampión en América es muy probable debido a su alta contagiosidad, advirtieron los expertos de la OPS. El virus se transmite fácilmente por el aire y a través de gotitas respiratorias, lo que lo hace aún más peligroso en zonas densamente pobladas y con baja cobertura de vacunación.
En los brotes más recientes, las tasas de transmisión entre los contactos cercanos han llegado hasta el 90%. Este alto porcentaje de contagio facilita la rápida expansión de la enfermedad, especialmente en áreas donde las coberturas de vacunación son inferiores al 80%.
¿Cómo se puede frenar el avance del sarampión?
Para frenar el avance del sarampión, la clave es una respuesta rápida a los brotes y un aumento en las tasas de vacunación. Sin embargo, la OPS advirtió que la reticencia a la vacunación en algunas comunidades complica los esfuerzos para controlar la propagación de la enfermedad.
La pandemia de COVID-19 también ha dejado secuelas en los sistemas de salud, reduciendo su capacidad de respuesta ante emergencias y brotes de enfermedades. Para los expertos, llegar a poblaciones vulnerables, como las comunidades indígenas y los habitantes de zonas rurales, sigue siendo un desafío significativo.
Acciones necesarias para controlar el sarampión
Los expertos sugieren mejorar la coordinación entre las autoridades sanitarias de los países y fortalecer las capacidades de respuesta ante emergencias. Es fundamental garantizar una cobertura de vacunación mínima del 95% en todas las regiones.
El Dr. Rodríguez Morales enfatizó que “las familias deben estar bien informadas. Es crucial que sigan fuentes de información confiables, como las autoridades de salud de sus países y organizaciones internacionales como la OPS y sociedades científicas como la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica (SLIPE)”.
La lucha contra el sarampión, agregó, es también una lucha contra la desinformación. Las vacunas son efectivas y seguras, y son esenciales para evitar epidemias y proteger a la población.