“¿Papi, por qué me haces esto?” dijo mientras era violada

Greta tenía 6 años cuando comenzaron los abusos sexuales. Su padre es señalado como responsable, cumplió 17 años y los abusos continuaban.

La sonrisa que Greta Perogordo mostraba al mundo escondía un sufrimiento terrible. Ella, una joven de San Luis Potosí sufría los terribles abusos sexuales de su padre.

En sus perfiles de redes sociales aparentaban ser la familia perfecta; viajes, playas, compras, pero en casa todo era gris, oscuro. El padre entraba al cuarto de la joven, le quitaba el pijama y abusaba sexualmente de ella.

La joven relató que su madre nunca se percató, pues se encontraba totalmente alcoholizada. “Recuerdo que me invitaba a su cama donde estaba acostado y me ponía encima de su cuerpo. Me decía ven, súbete y me ponía a saltar encima. Su pene se ponía duro. Yo no pensaba que fuera algo malo, pues estaba niña”, Greta entonces tenía 6 años y le contó a su madre lo que pasaba, pero ella le contestó que aquello era normal y que no pasaba nada.

Pasaron los años y a los 17, ella todavía sufría el abuso sexual de su padre y lo miraba como algo “normal”, pero no podía evitar terminar llorando cada noche que su padre abusaba sexualmente de ella y su madre no hacía nada.

Intentó escapar en varias ocasiones de casa. Se quedaba algunos días en casa de amigas, pero su padre siempre la hacía regresar y las agresiones continuaban.

Al paso del tiempo Greta conoció a un hombre del que se enamoró y contó todo lo que ocurría en casa. Él pidió que se fuera a vivir con él y su madre. Ella aceptó y se fugó con su novio, pero tras amenazas, la madre de Greta y su padre la obligaron a volver y con ello volvieron también las rutinas de abusos sexuales.

“Al estar en mi cuarto, llegó mi papá y empezó a hablar de Erwin. Y si me iba a ir a su lado, que al menos estuviera en paz con la familia, ya que no me querían perder. No le decía nada. Estaba sentada en la cama. Me empezó a besar en la boca. Se acostó y se puso encima de mí. Me quitó un pantalón y me penetró. Después, lo metió en mi boca. Terminó y se vistió. Me quedé en shock. Me dio mucho asco”.

Ante el temor y las amenazas de su padre, aunadas a las conexiones políticas de la familia, la joven decidió hacer pública la denuncia a través de un video difundido en medios de comunicación y redes sociales.

Tras la denuncia, la madre de su novio obtuvo la custodia legal de Greta, pero la familia de la chica contrademandó argumentado que era su novio quien realmente la violaba. Tras esto, la custodia legal de Greta quedó a manos del DIF y ella vivía en sus albergues.

También en ese tiempo circuló en redes sociales, un supuesto comunicado de una de las tías de Greta. Donde defendían “el honor” de Eduardo y tachaban a la joven de fugarse con un hombre que realmente abusaba de ella:

“En una de las escapadas con ese hombre. Su papá se da cuenta, y obviamente, la lleva de regreso a su casa y al hombre ese lo corre diciéndole que no se vuelva a acercar a Greta. Lo que desata la ira de ese tipo y sigue acercándose a ella, hasta convencerla junto con su familia, de hacer una macabra historia donde ella dice que ha sido violada por su papá desde que es una niña. Y la mamá de ese tipo la lleva a presentar la denuncia en contra de su papá dando una historia increíblemente horrible, y luego van a hacer rueda de prensa y todo un show espectacular, donde Greta hace las acusaciones con toda la seguridad del mundo y muy convincente”, relata parte del texto difundido.

Tras la serie de denuncias en torno al caso, Greta desapareció y fue localizada el 25 de enero en una casa de la capital de San Luis Potosí. Tras tres meses de denuncia, el caso de Greta no ha recibido sentencia alguna, su padre sigue libre y ella se encuentra sin hogar. Con información de Sin Embargo.