Japón se prepara para un eventual ataque con misiles de Corea del Norte

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El país del sol naciente realiza un primer simulacro de evacuación en medio de una creciente tensión en la zona

Nadie se fía de Kim Jong-un. Ni dentro de su país, ni mucho menos fuera. Y mucho menos sus vecinos más próximos.

Hace pocos días, el Secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, advertía a su paso por Seul de que la “política de paciencia estratégica” empleada por la administración Obama en relación a Corea del Norte “se ha terminado”. El estadounidense aseguró que EEUU no quiere llegar a un conflicto armado con Corea, pero tampoco descartó esa posibilidad: las amenazas, dijo, “tendrán una respuesta apropiada” .

Con su discurso, Tillerson estaba haciendo alusión a un comienzo de año repleto de tensiones entre ambos países . Tensiones marcadas por dos hechos fundamentales:

Primero, un discurso de Año Nuevo en el que Kim Jong-un anunció que Corea del Norte se estaba preparando para el lanzamiento de un misil balístico intercontinental (ICBM). Con ese tipo de misiles, Corea podría alcanzar territorio norteamericano.

Segundo, en lo que va de año, Corea del Norte ha lanzado misiles balísticos de alcance intermedio en dos ocasiones.

En lo que va de año, Corea del Norte ha lanzado misiles balísticos de alcance intermedio en dos ocasiones. En el segundo de esos ensayos, tres misiles cayeron en aguas jurisdiccionales de Japón

El primer lanzamiento se produjo en febrero, coincidiendo con la visita del primer ministro de Japón, Shinzo Abe, a EEUU para entrevistarse con Donald Trump. El segundo sucedió hace apenas trece días, y vino a coincidir con el inicio de las maniobras anuales conjuntas de los ejércitos estadounidense, japonés y surcoreano.

Todos los analistas interpretaron esos lanzamientos como una amenaza dirigida contra EEUU. Pero lo cierto es que, en ambos casos, los misiles de prueba cayeron en el mar de Japón. En la segunda de esas maniobras, tres misiles cayeron en aguas jurisdiccionales japonesas, a aproximadamente 320 kilómetros de la costa de la prefectura de Akita, al oeste del país.

Japón se siente amenazado. Hasta el punto de que, ayer, el país llevó a cabo un primer simulacro ante un posible ataque con misiles de Corea de Norte.

El simulacro tuvo lugar en Oga. Los proyectiles que Corea lanzó a principios de mes cayeron a menos de 200 millas náuticas de esa localidad. Las autoridades prefieren estar preparadas ante cualquier eventualidad.

“El Gobierno está haciendo todo lo que está en su mano para ser amigable con el país, para que el país no lance un misil”, explicaba a sus alumnos Atsushi Odani, miembro del gabinete de dirección de unos de los colegios participantes en el simulacro. “Si lanzaran un misil, las fuerzas de defensa intentaría derribarlo”, añadió, en referencia al ejército japonés.

Estudiantes de Oga se refugian en el gimnasio de su escuela durante el simulacro

Las maniobras navales conjuntas realizadas a principios de mes se centraron en la detención de misiles. Se trabajó con el sistema de defensa de misiles balísticos Aegis. En teoría, esos barcos podría interceptar y destruir en el aire cualquier misil lanzado desde Corea del Norte. Sin embargo, ni Japón ni sus aliados pudieron interceptar ninguno de los últimos misiles lanzados contra el mar de Japón.

Esta semana, Japón llevaba a cabo un primer simulacro de evacuación ante un posible ataque con misiles de Corea de Norte. El simulacro tuvo lugar en Oga. Los proyectiles que Corea lanzó a principios de mes cayeron a menos de 200 millas náuticas de esa localidad

A pesar de las resoluciones de Naciones Unidas prohibiendo el desarrollo nuclear y balístico de Corea del Norte, el Gobierno de Pyongyang condujo al menos dos ensayos nucleares durante el pasado año.

Ayer mismo, la agencia de noticias estatal de Corea del Norte informaba de que el ejército del país habría probado con éxito un nuevo cohete de alto rendimiento. Kim Jong-un se refirió al test como “un nuevo nacimiento” para la industria de cohetes norcoreana. “El mundo pronto será testigo de la gran significación de la victoria que hemos logrado hoy”, añadió el líder.

Las autoridades norcoreanas aludieron a la prueba en relación con su programa de lanzamiento de satélites. Un programa que muchos en occidente ven como una tapadera para poder seguir desarrollando tecnología de cara a la fabricación de misiles más potentes.