Detenido del EI da información sobre armas químicas en EEUU

Un miembro del Estado Islámico (EI), actualmente en custodia estadounidense en Erbil, Irak, estaría proporcionando información sensible sobre el programa de armas químicas del grupo yihadista, según publican hoy algunos medios estadounidenses citando a fuentes oficiales del Pentágono.

El detenido es un “significante” operativo del EI, especialista en armas químicas, que Estados Unidos está interrogando en una base de detención temporal en el norte de Irak, desde que el comando de Fuerzas Especiales que está actuando en el país lo capturara hace un mes.

Según los funcionarios del Pentágono que citan los medios, el detenido está proporcionando detalles sobre cómo el grupo terrorista está generando gas mostaza en cantidades limitadas e intentando desarrollar otras sustancias más peligrosas como el gas nervioso, aunque todavía se encuentra lejos de conseguirlo.

No está claro si el capturado es el líder de todo el programa de armas químicas del EI, pero sí que ha proporcionado información suficiente para que el Ejército estadounidense empiece a lanzar ataques sobre las áreas de Irak asociadas al programa de armas químicas de los yihadistas.

El objetivo de EE.UU. sería localizar y ejecutar ataques concretos para destruir el programa entero de armas químicas que está llevando a cabo el Estado Islámico, principalmente gas mostaza, que puede causar ceguera y problemas respiratorios aunque solo resulta mortal en cantidades muy elevadas.

El secretario de Defensa de EE.UU., Ashton Carter, dijo la semana pasada en una entrevista televisiva que el Ejército estadounidense ha estado siguiendo este programa de armas químicas desde hace un tiempo.

“Es algo que observamos muy de cerca y contra lo que vamos a actuar”, avisó Carter.

El Gobierno estadounidense considera que el propio detenido fabricó gas mostaza por sí mismo, según los medios.

El especialista en armas químicas del EI fue capturado poco después de la llegada de nuevas tropas de operaciones especiales estadounidenses en Irak, un comando de alrededor de 200 soldados formado en su mayoría por agentes de las fuerzas de élite Delta Force.

Hasta que llegó este comando, la fuerzas estadounidenses estaban combatiendo al EI con ataques aéreos que eliminaron un gran número de combatientes del grupo terrorista islámico en Irak y en Siria.

Ahora, la misión de este comando es capturar e interrogar operativos clave del Estado Islámico para obtener más información sobre sus objetivos, pero EE.UU. pretende entregar a los detenidos a las fuerzas de seguridad iraquíes cuando terminen los interrogatorios.

“Cualquier detención será a corto plazo y coordinada con las autoridades iraquíes”, explicó a Efe un oficial del Pentágono la semana pasada.

El departamento de Defensa afirmó que el EI podría haber usado por primera vez gas mostaza en un ataque contra fuerzas kurdas de Irak en el pasado agosto.