9 incógnitas sobre Jesús y su tiempo

Israel.- El fascinante periplo de Jesús de Nazaret en la tierra cambió para siempre la historia de la humanidad. Sin embargo, es poco lo que se sabe con exactitud histórica sobre su vida e incluso sobre las de sus primeros discípulos y seguidores. Infobae le trasladó a un historiador, especialista en Medio Oriente, Sergio Prudencstein, docente en la Universidad de Belgrano, algunas preguntas sobre aspectos de los Evangelios y sobre el cristianismo primitivo.

La temática es inagotable, por lo que no se la pretende abarcar en su totalidad en estas nueve preguntas. Pero sí al menos satisfacer algunas inquietudes y despertar tal vez el interés por profundizar otros aspectos.

Prudencstein es autor, entre otros, de Los escribas de Dios (2015), Moisés, la verdadera historia (2016) e Islam, para saber de qué hablamos (2016), todos de Ediciones Fortnel.

A continuación, sus respuestas.

1. ¿Pueden considerarse fidedignas las representaciones gráficas de Jesús?

La representación de Jesús fue cambiando con el tiempo, al comienzo era una imitación de Apolo, era lo más sencillo y la mejor forma de eludir la censura romana; se lo pinta por lo tanto como un jovencito, el buen pastor, con un cordero en el hombro. Poco a poco se va transformando en un hombre más maduro, con barba, de ojos y cabellos oscuros, lo que se llamó el Cristo Pantocrátor (Todopoderoso o el que todo lo gobierna), de la era de Constantino (272-337), el emperador que se convierte al cristianismo.

Jesús tiene el mismo poder que el emperador que en ese momento ya era un César cristiano. Por eso le ponen las mismas ropas que al Emperador y se sienta en el ábside, en el centro de la cúpula, como un gran emperador.

Esta evolución es frecuente en la representación de personajes de los que no se sabe bien cuál fue la fisonomía. En la Biblia no hay ninguna referencia al aspecto físico de Jesús. En esos casos se suele desarrollar una iconografía ligada a los momentos que vive esa religión. Por eso la imagen de Jesús va cambiando según el contexto cultural de la época.

En el Renacimiento, será un joven rubio, de rasgos suaves acordes al estilo artístico del momento.

2. ¿Pueden los Evangelios ser considerados “historia”?

Los autores de los Evangelios [N.de la R: Mateo, Marcos, Lucas y Juan] no eran historiadores pero se comportaban como tales, trataban de seguir las reglas de los primeros helenistas, los modelos que dejaron los griegos, por ejemplo en Alejandría, donde se desarrolla una forma de literatura que todos van a respetar. Los Evangelios tratan de hacerlo, unos son más sólidos, otros menos. Los primeros son los que quedan, los llamados canónicos. Pero es un intento hecho 70 años después de los acontecimientos que se narran. El Apocalipsis de Juan es incluso bastante posterior. Hasta el siglo IV se siguen escribiendo libros que es cuando se cuando el Concilio de Nicea establece el credo y fija los Evangelios Canónicos. Aparecen entonces las primeras traducciones, que son del arameo al griego y luego del griego al latín. También aparecen las exégesis y otros textos externos que explican la vida de Jesús, de María y de los apóstoles. Uno de estos exégetas es Eusebio de Cesárea.

Los documentos históricos deben ser apoyados por otras situaciones o documentos.

3. ¿Existen testimonios “externos” sobre los que se relata en los Evangelios?

En el siglo IV es justamente Eusebio de Cesarea (263-339) quien recoge el famoso “Testimonio Flaviano”, así llamado por ser su autor Flavio Josefo (37/8-101), un historiador judío que escribe sobre Moisés y que, según la traducción de Eusebio, nombra a Jesús, en un libro que se llama “Antigüedades judías”. El cristianismo lo considera como una prueba fundamental. Pero de ese libro sólo conocemos lo que Eusebio transcribió, sobre la existencia de “un Rabino al que le decían Jesús”.

Luego hay un grafito muy interesante encontrado en un muro del monte Palatino en Roma, que es como una burla a los cristianos. Es una imagen de Jesús crucificado con cabeza de animal. El texto dice “Alexámenos adora a Dios”; es una especie de bullying a un cristiano llamado Alexámenos por sus creencias. La burla implica la existencia de un grupo identificado como cristiano.

Hay cantidad de testimonios escritos en las catacumbas que son muy antiguos. Por ejemplo en Priscilla, en Roma. También fueron halladas en Roma tumbas con lápidas de judíos y de judeocristianos en Roma. Hay en esas lápidas indicios de que muchos de esos judíos ya estaban imbuidos de cristianismo. Aparece el signo del pez o el ancla.

4. ¿Qué nos dicen los testimonios y la vida de los apóstoles y primeros cristianos?

El cristianismo original o primitivo es muy difícil de dilucidar porque muy pronto se convierte en religión oficial, a partir de la conversión de Constantino, lo que trae una extraordinaria expansión, pero también muchos cambios.

Los libros apócrifos permiten reconstruir cómo era ese primer cristianismo tan diverso.

También los libros de Qumrán (Manuscritos del Mar Muerto), de los esenios, que eran un grupo precristiano, con una filosofía muy parecida, era una comunidad judía que se acercó a una visión similar a la del cristianismo. Permiten entender el contexto de la época.

Luego está Saulo de Tarso, es decir, San Pablo, que era un perseguidor de cristianos hasta el día en que tiene una visión. A partir de Pablo se establece a forma paulina del cristianismo que es vital para el desarrollo del cristianismo moderno.

En cuanto al llamado libro de los Hechos de los Apóstoles, que forma parte del Nuevo Testamento, es un texto que describe la comunidad judeocristiana, la Iglesia de la primera época. La primera comunidad cristiana. La geografía es coherente. Las sucesivas epístolas establecen lugares, comunidades y situaciones. Son referencias a iglesias muy antiguas, a comunidades que utilizaban edificios, casas, que son ubicables y eso es bastante temprano. Muchas de ellas seguramente eran sinagogas. O basílicas romanas. Son prueba de la existencia de un cristianismo muy antiguo.

Sobre los Hechos de los Apóstoles y toda la correspondencia de los discípulos no podemos determinar que son históricos en sentido estricto, pero sí contienen descripciones de procesos y contextos de la época.

Estas epístolas -a los colonenses, efesios, filipenses- son muy ricas desde el punto de vista literario pero en términos históricos es más difícil evaluarlas.

Se puede establecer la circunstancia. Por ejemplo, no podemos decir con certeza si el hombre que está enterrado en San Pedro es realmente Pedro. La tradición fue la que llevó a determinar que allí estaba y a partir de allí se construyó la primera basílica.

Otro caso es el de Tomás, llamado el científico, que se va a Asia y se le pierde el rastro. Pero de pronto aparecen cristianos de Persia que son muy antiguos, por lo que se deduce que Tomás llegó hasta allí y los cristianizó.

Por otra parte, siempre es más fácil encontrar huellas arqueológicas de reyes y otros personajes por el estilo, que de esos hombres más anónimos y además perseguidos. Por ejemplo, sobre el rey David se encontró una estela.

5. ¿Existió ese censo por el cual Jesús, cuyos padres eran de Nazaret, nace en Belén?

No hay referencias directas de esa forma de censar. Si algo no le serviría al Imperio Romano sería eso porque la creación de un sistema mediante el cual cada uno peregrinaría a su lugar de origen sería un gran caos.

El Antiguo Testamento hablaba de Belén, de un Mesías, un libertador, que nacería allí, de una joven o niña (esto luego se tradujo como virgen).

Otra profecía es que debía entrar por la puerta de Jerusalén en un burro. Hay en el relato del Evangelio una cierta intención de cumplir la profecía.

Jesús recluta doce discípulos, como las doce tribus de Israel, que derivan de los doce hijos de Jacob, los hermanos de José. Hay una suerte de reelaboración de la historia de José, que fue vendido como esclavo a Egipto por sus propios hermanos por unas monedas, como luego será vendido Jesús por Judas también por unos denarios. Otro paralelo con el Antiguo Testamento es que el faraón persigue a los niños para matar a Moisés como luego hará Herodes para matar a Jesús.

José y María huyen a Egipto, que era el centro de la sabiduría en la antigüedad. Todas las grandes figuras debían peregrinar hacia allí en algún momento.

6. Herodes y Poncio Pilatos sí son personajes históricos.

Sí. Pero el Herodes que más se destacó es Herodes el Grande, que construyó el gran templo. Los judíos no lo apreciaban porque no era de origen judío. Era de otra tribu, de Edom. Para ganarse a los judíos, reconstruye el templo y crea la mayor maravilla arquitectónica de la Antigüedad. La fortaleza de Masada era su palacio de verano. No fue muy querido pero sí muy recordado. Su sucesor, Herodes Antipas, es el Herodes de la Biblia. Fue un mal rey y estuvo en conflicto con la ley mosaica, ya que se casó con su cuñada, Herodías. Salomé, su hija, no es mencionada en la Biblia. Surge de una novela de Oscar Wilde -en la que luego se inspira Richard Strauss para su ópera-, así como la danza de los siete velos.

También existen documentos que hablan de un Poncio Pilatos gobernador de Galilea. Los romanos nombraban al rey (Herodes en este caso) que les respondía a ellos. Era casi un empleado del César. Debía actuar codo a codo con el gobernador y no lo podía contradecir.

El problema es que no tenemos una referencia histórica de que Jesús o Juan el Bautista hayan caminado por la tierra en tal o tal fecha. Pero las circunstancias históricas que rodean el relato bíblico sí son comprobables.

7. ¿Era un castigo habitual la crucifixión?

Sí, lo era. Según Eusebio, Flavio Josefo describe miles y miles de crucifixiones en los caminos a Roma. Judíos, cristianos y esclavos rebeldes, sufrieron ese castigo. Era un arma de tortura además porque no se trataba de una condena a muerte tranquila. Es muy verosímil que a Jesús lo hayan crucificado. Santa Elena, la madre de Constantino, hace un interesante trabajo arqueológico, por el cual supuestamente encuentra pruebas. Ella, que era quien convirtió a Constantino, va a Tierra Santa y busca las pertenencias de Jesús. Vuelve con una gran cantidad de objetos, entre ellos, parte de la cruz, un trozo de leño que está en la Iglesia de la Santa Croce. Tenía visiones que le permitieron ubicar la casa de Jesús, el pesebre donde nació, etcétera.

8. ¿Qué puede decirse en términos históricos de los reyes magos?

Eran astrólogos, lo que en esa época equivalía a ser astrónomos. La Biblia no dice cuántos eran. Van a ver a Herodes pero luego tienen esa epifanía y deciden no darle la información que tienen. No sé si es verosímil la venida de tres magos para ver al niño, pero sí existe el evento astronómico al que se alude.

El período Sotis es el ciclo de la estrella sirio. Cada 1460 años vuelve a estar en un lugar dado. Muy probablemente los magos-astrólogos-astrónomos de la época hayan determinado que la estrella estaba en uno de los períodos de 146 años en que se divide el ciclo sotiaco, así llamado por el nombre que los griegos daban a la estrella sirio: sotis. El último período supone que las cosas vuelven a estar en su lugar. La estrella volvía a nacer en el lugar indicado.

No coincide con el nacimiento de Cristo sino 139 años después. Pero probablemente dentro de esos 146 años los astrólogos esperaban que sucediera algo. Por eso “seguían” la estrella, aunque no lo hicieran físicamente.

Hay varios acontecimientos astronómicos que se usan como referencia. Cuando los padres de la Iglesia crearon el calendario, calcularon como pudieron. Pero no coinciden las fechas con exactitud.

Hay un historiador, Censorino, que dice que el mundo se puso de fiesta cuando salió la estrella y que los egipcios hicieron una celebración extraordinaria.

Cristo nace dentro de esos 146 años que son muy importantes para los magos o científicos de la época. Es muy probable que los astrólogos siguieran la evolución de esta estrella. Como mensaje es verosímil.

Hay estelas que coinciden con el período sotíaco anterior que sería el de Moisés.

9. ¿Por qué los primeros cristianos usaban el símbolo del pez como contraseña?

Es un acrónimo, a partir de la palabra ictis, que significa pez en griego. Quiere decir Iesous Christos Theou Yios Soter, o sea, Jesús Cristo Hijo de Dios Salvador.

El símbolo del pez, que los primeros cristianos dibujaban en las catacumbas como un código, es un acrónimo, porque pez en latín se dice ictis es decir, era un código entre cristianos que no todo el mundo podía interpretar, que sólo ellos entendían.

Quedan muchas cosas por descubrir, en Medio Oriente, desde Egipto hasta Tierra Santa y en Siria. Siria es un lugar donde la civilización se desarrolló en paralelo con Egipto. Cada tanto surge algún hallazgo nuevo. Los conflictos dificultan las búsquedas, pero se sigue y se seguirá encontrando cosas. De lo que sí hay que desconfiar es de esos anuncios tipo Discovery: encontramos la tumba de Jesús. Aventuras de ese tipo me parecen muy dudosas.

Fuente: www.zocalo.com.mx